Netherlands | Emprendimiento social
Reinventado el empaquetado: BOXO está convirtiendo los residuos en una revolución circular
Las compras en línea son rápidas, al igual que los desechos que generan. Todos los días se entregan unos dos millones de paquetes en los Países Bajos, la mayoría en cartón o plástico de un solo uso. Esto provoca un aumento de desechos, emisiones de CO₂ evitables y un sistema de reciclaje que está llegando a sus límites. Los fundadores de BOXO vieron una oportunidad para rediseñar el sistema y repensar quién puede participar en la economía, creando empleos inclusivos en la cadena circular desde el primer día.

La frustración de un estudiante se convierte en una idea escalable
BOXO comenzó gracias a su fundador Okke de Jonge, quien lanzó la idea como emprendedor estudiantil después de ver cómo los contenedores de papel se desbordaban con paquetes de tiendas virtuales. Eran paquetes diseñados a menudo para un solo uso y cajas apenas a medio llenar. Un desperdicio. Okke pensó que esto se podía hacer de otra manera. Por eso creó BOXO y, para escalar la idea en un sistema listo para el mercado, se asoció con Marcel Kleizen y Lucas Hullegie.

Paquetes reutilizables con sistema de devolución
BOXO crea empaques durables y reutilizables fabricados de bolsas grandes desechadas, lo que les da una segunda vida a residuos industriales. Las bolsas grandes son resistentes y se utilizan para almacenar y transportar productos a granel como grava, leche en polvo o pélets de madera. Las bolsas de BOXO se mantienen en circulación a través de un sistema universal de depósito-devolución, que les permite a los consumidores devolverlos en lugares de fácil acceso. Actualmente, la red de devoluciones abarca aproximadamente el 40 % de los Países Bajos, lo que les da a unas siete millones de personas la opción de elegir empaques de depósito reutilizables en tiendas web afiliadas.
La durabilidad es fundamental para el caso de negocios: las bolsas de BOXO pueden reutilizarse hasta 500 veces, convirtiendo el empaque de un costo por envío en un activo que mejora con cada ciclo. Los paquetes de envío reutilizables, como BOXO Return, pueden reducir las emisiones de CO₂ en hasta un ~90% en comparación con las cajas de cartón de un solo uso recicladas.

Los puestos de trabajo inclusivos se integran en la cadena circular
El impacto social de BOXO es integrado, no incidental. Sus bolsas se fabrican y reparan en dos empresas de trabajo social en los Países Bajos. Las etapas de producción repetitivas y claramente estructuradas proporcionan ritmo, responsabilidad y estabilidad a las personas que se enfrentan a barreras para acceder al mercado laboral. Los equipos de estos talleres también contribuyen a mejorar el diseño y la reparabilidad para que el producto sea mejor gracias a las personas que lo fabrican.
Al hacerlo, BOXO aborda un desafío ambiental y un desafío social. Crea trabajo accesible y significativo para personas que a menudo son excluidas del mercado laboral porque los puestos de trabajo estándares no se ajustan a sus necesidades. Esto convierte el empleo inclusivo en parte esencial de su modelo circular.

Rabo Foundation se sumó en las primeras etapas para escalar la idea
Rabo Foundation ha apoyado a BOXO desde 2023, desde la fase piloto de alto riesgo, y posteriormente ha financiado actividades de escalamiento para ampliar la red de devolución, crear software y aumentar la capacidad de producción, de modo de contribuir a crear más puestos de trabajo en las empresas de trabajo social. Más allá del financiamiento, Rabo Foundation ofrece valiosos conocimientos especializados y conexiones de red y ha vinculado a BOXO con otras empresas sociales y entidades financieras de impacto.
Este apoyo ayuda a BOXO a acelerar su misión circular e impacto social, lo que sienta las bases para que el modelo precomercial sea escalable, apto para la inversión y esté preparado para establecer alianzas. El objetivo de BOXO es lograr una cobertura de 100 % a nivel nacional para 2030, ampliando las integraciones y las opciones de devolución para que los envíos reutilizables se conviertan en la opción predeterminada. Mientras tanto, se apoya el crecimiento del empleo inclusivo a medida que aumentan los volúmenes.
Por qué Rabo Foundation apoya a BOXO
Construir un futuro sostenible requiere emprendedores que aborden los desafíos sociales a través de su modelo de negocios. Que miren más allá de los beneficios y prioricen el impacto junto con la rentabilidad financiera. Muchas empresas sociales en los Países Bajos hacen exactamente eso: crean oportunidades para las personas que enfrentan barreras de acceso al empleo, de modo que más personas puedan participar en la sociedad con estructura, desarrollo e ingresos. También aceleran la innovación circular convirtiendo los residuos en valor y ampliando los ciclos de vida de los productos. Su éxito se mide tanto en resultados sociales como en ingresos.
Rabo Foundation apoya a estos emprendedores en las primeras etapas, cuando los riesgos son demasiado altos para el sistema de financiamiento tradicional, pero el potencial de impacto es profundo. Se busca otorgar préstamos o subvenciones y actuar como motor del crecimiento. Más allá del financiamiento, Rabo Foundation fortalece a empresas sociales con experiencia y redes de conexiones para facilitar las asociaciones, el acceso al mercado y el cofinanciamiento, por lo que el impacto escala más rápido.
BOXO se amolda a esa estrategia al combinar la creación de valor circular con oportunidades de trabajo inclusivas, lo que permite que el impacto crezca a medida que el negocio se expande.
